Despidos vs. agradecimientos

Miércoles, 21 de Octubre de 2020

Despidos vs. agradecimientos

“El opresor no sería tan fuerte sino tuviese Cómplices entre los propios oprimidos”

Simone de Beauvoir

Son muchos los llamados que se han hecho desde la plataforma solidaria de Confiar, para hacerle frente al Covid-19, incluso a otro virus que puede ser más contagioso y peligroso: el consuma virus. No obstante, tenemos la sensación de que nos estamos contagiando de ambos sin percatarnos, y lo peor sin tomar medidas suficientes al interior de Confiar.

Hacemos un llamado a la sensatez por parte de los “líderes”, así como a los trabajadores de Confiar, para que asumamos con seriedad y responsabilidad el momento que estamos atravesando.

Es cierto que debemos aceptar el hecho de que el Covid-19 llegó para quedarse, esto significa que debemos tener presente las medidas y cuidados necesarios, y reducir así los riesgos de contagio en la Cooperativa. Recordemos que además de los trabajadores están involucradas nuestras familias, los Asociados, Ahorradores, proveedores, asesores y público en general, que tienen contacto en las Agencias y las Direcciones Generales; por esto es necesario la conciencia individual de los trabajadores para que si se sienten en riesgo puedan protegerse, y la responsabilidad de los que dirigen la Cooperativa es la de garantizar que se cumplan todas las medidas de bioseguridad y escuchar las solicitudes, inquietudes, temores y sugerencias que presenten los trabajadores frente a esta situación, sin que sean señalados o se les reciba de mala manera.  Incluso sabemos de líderes a quienes los compañeros les manifiestan algún malestar y ellos terminan orientando que no hay de qué preocuparse, por ello nos preguntamos ¿a qué hora estudiaron “medicina”?, ¿tal vez algunos semestres en la “San Marino”?. Estos son actos verdaderamente irresponsables de su parte.

Resulta muy incoherente que le insistan tanto a los trabajadores con el autocuidado, exigiendo el cumplimiento de la norma, de tal modo que quién no la cumpla tendrá sanciones disciplinarias, además porque debemos informar si tenemos algún malestar o síntoma del Covid; pero a la vez nos dicen que estas incapacidades le están saliendo “muy costosas” a Confiar, ese 25% que le corresponde asumir a una empresa, situación que ha llevado a que muchos trabajadores no reporten por temor a afectar a la cooperativa. Señores, señoras, este virus no es una elección, al estar atendiendo público, movilizándonos, interactuando, estamos expuestos y también lo están nuestras familias. ¡Es inconcebible que nos digan que al enfermarnos estamos saliendo caros, cuando nuestra vida está comprometida!.

Igualmente nos inquieta que mientras se hacen reflexiones a través de conversatorios y entrevistas, sobre el mal momento económico que muchas personas pasan en Colombia, se expone sobre la tasa de desempleo y ni qué decir de quienes no cuentan con un ingreso que les permita tener una vida digna, hoy en medio de esta crisis social, económica y sanitaria, Confiar esté despidiendo trabajadores sin justa causa, pero a la par hacen una campaña de agradecimiento por todo el bienestar que han recibido; son los mismos trabajadores a quienes les están negando el debido proceso, un seguimiento justo, que cuente con un plan de mejoramiento y hasta capacitación que debe garantizar la administración; trabajadores que durante años han entregado su fuerza de trabajo de manera convencida y dedicada, a ellos les hacen llegar una carta indicando que su contrato termina sin justa causa, sin expresarles una palabra de agradecimiento, un reconocimiento a sus labores y una justificación que les permita comprender las razones por las cuales Confiar en medio de la pandemia decide dar por terminado su contrato de trabajo para luego buscar su reemplazo lo cual resulta muy costoso no solo por la indemnización que se paga, sino por el proceso de inducción de la nueva persona, sin contar que se pierde toda la experiencia y sentido de pertenencia del trabajador (a) que despiden bajo la nueva modalidad.

¿No será que el consuma virus, fuera de ser un virus del consumo, también es un virus de poder?, ¿y que hay fuertes síntomas al interior de Confiar?; un poder que se refleja en el uso desmedido hacia los trabajadores, a quienes se les exigen trabajar con la cabeza agachada, dando las gracias por el trabajo que tienen y recordándoles a diario que si no cumplen, que si reclaman, que si piensan mucho, que si no se conforman, que si no agradecen, corren el riesgo de perder su trabajo y que en la calle hay muchos esperando para ser contratados. Como quien dice: no patee la lonchera, obedezca y le va mejor.

Y aquí nos surgen algunas dudas: ¿cómo se manifiesta el agradecimiento de Confiar a sus trabajadores?, ¿acaso recortándoles las primas extralegales o los beneficios que establece el acuerdo de bienestar laboral, mientras se les presionan por el cumplimiento de metas?, o ¿cancelando contratos sin justa causa y pagando indemnizaciones mientras la administración se queja de que no hay dinero para nada pero si para construir agencias lujosas como la de Laureles?, o ¿tal vez la manera de agradecer sea recordarles todos los días que son privilegiados en tener trabajo, sin recordar que gracias a su fuerza de trabajo Confiar es lo que es?.

Pero este llamado también es para los trabajadores, porque parece que cuando despiden a un compañero creemos que eso no nos pasará a nosotros, pensamos que hubo alguna razón “justificada” para que él o ella fuera despedido “sin justa causa”. Desde el Sindicato entendemos que los trabajadores pueden salir de Confiar por diferentes razones, ya sea por su propia decisión y porque hay una justa cusa acompañado de un debido proceso, pero lo que no admitimos es que en una Cooperativa que promueve el bien vivir, la democracia, la dignidad y los derechos de las personas, se esté estableciendo una política de despidos sin justa causa para evitar el debido proceso, que al fin y al cabo es el único que garantiza los derechos de los trabajadores. Y qué tal las renuncias de trabajadores durante la pandemia, ¿será que encuentran un mejor vivir en otros horizontes porque acá se queda en el discurso?, o que ¿aun sabiendo que no tienen otras oportunidades prefieren renunciar a seguir asumiendo una carga laboral de tal tamaño que no les da espacios para las familias y tiempo de ocio’.

Compañeros y compañeras esto le pasó a Juanito, Pedrito, Marthica, etc., pero sino despertamos y exigimos los debidos procesos, mañana puede ser usted, el mensajero, el cajero(a), el asesor(a), el director(a), a quien por cualquier razón le cancelen el contrato.

El silencio y la sumisión no son buenos consejeros, no permitas que jueguen con tu dignidad y tu vida laboral, tienes derechos y tu deber es hacerlos valer.

Solidariamente,

Comité de Empresa ConRaíz

Sindicato Uneb - Confiar