Gracias Sofía Lema: ¡Aprendimos mucho de ti en Confiar!

Viernes, 24 de Abril de 2020

Gracias Sofía Lema: ¡Aprendimos mucho de ti en Confiar!

"Ingrato es quien niega el beneficio recibido; ingrato es quien lo disimula,

más ingrato es quien no lo devuelve, y mucho más ingrato quien se olvidad de él".  Séneca

 

Se ha escuchado hablar de la plataforma “Mujeres CONFIAR”, una propuesta que nos deja con preguntas como: las mujeres que allí han sido protagonistas y que han sido destacadas ¿qué trayectoria han tenido al interior de Confiar?, ¿cuál ha sido y durante cuánto tiempo el sentido de pertenencia con este proyecto cooperativo?, ¿será que todas las trabajadoras y mujeres de diferentes instancias que participaron en la construcción de este proyecto, se sienten identificadas y representadas en dicha plataforma?.

La trayectoria de vida, experiencias, compromiso social y político de quiénes han sido destacadas es innegable, las acogemos, reconocemos y valoramos, no obstante hacemos estas preguntas a quien las selecciona, porque se ha hecho desde una práctica poco democrática y muy cuestionable. ¿Será que más bien las están utilizando como máscaras para ocultar lo misóginas que son algunas personas, mujeres y hombres, de los que se dicen ser líderes de la Cooperativa? Creemos que han dejado muchísimas mujeres invisibilizadas a pesar de que ellas convirtieron a Confiar en su proyecto de vida, respiran solidaridad, cooperativismo y confianza, lo paradójico es que para la Cooperativa, su administración y sus organismos sociales al parecer esto no es relevante, así promulguen, como el que peca – reza y empata, datos estadísticos de la “gran participación de la mujer” en diferentes instancias de la Cooperativa, pero no pasan de ser meros datos.

Y así podríamos hacer muchas más preguntas como ¿cuál es la apreciación que Confiar hace de su patrimonio más valioso: la Gente, sus Empleados?, ¿y en especial por los que tienen una postura crítica ante el actuar incoherente de los que figuran como líderes?, ¿para qué se promulga la formación desde la Escuela Confiar si quienes detentan el poder no están dispuestos a cambiar sus prácticas? Se hacen evidentes los desencuentros, incoherencias, ambigüedades, lo bondadoso y lo canalla que se destaca en su accionar, CONFIAR no es ni lo uno ni lo otro, como decía Ernesto Sábato en “La Resistencia”, es todo esto a la vez, piadosa y despiadada, generosa y mezquina. Hay que “reintegrar” a la Cooperativa, no la queremos con tantas máscaras -la solidaria, la generosa, la de la cooperativa pura, y también la despiadada, oportunista y trepadora en el ejercicio del autoridad como resultado del maquiavelismo que está incrustado en el poder actual, capaz de las peores atrocidades ante la diversidad de pensamiento crítico-.

Para muchas empresas y organizaciones la gratitud con sus trabajadores es más que un protocolo, es un asunto de coherencia y solidaridad, y mucho más con trabajadores que tienen una gran trayectoria no solo en años sino en experiencia, con un sentido de pertenencia, con el lugar que por muchos años fue su segundo hogar.

¿Cómo hacer para que pasen más de 30 años en una organización, sin que te abrigue un sentimiento de nostalgia? Esta sería una pregunta normal para quien finaliza su vida laboral, pues desprenderse nunca es fácil. Pero ¿qué sucede si a este tiempo de labor, se suman factores como la indiferencia, la frialdad, la falta de reconocimiento, una “salida” con altura? Podríamos decir que quien lo viva, quedará devastado. Hoy lamentamos profundamente que a una trabajadora con 30 años de labor, quien lleva a Confiar en su corazón y le dio toda su vitalidad como lo es SOFÍA INÉS LEMA AGUDELO, le hagan una llamada telefónica a su casa, pues está en teletrabajo y su interlocutora, la Directora de Gestión Humana, le diga “…Ya tienes la resolución de la jubilación, trabajas hasta el 30 de abril…”. ¿Es acaso ésta la manera más humana y considerada de darle la noticia? ¿Pensaron cómo la recibiría y más en estos momentos de crisis por la pandemia que estamos más sensibles? Son tiempos de cuidados, de no salir, pero ¿no era más refinado que la Cooperativa no gastara tanto afán en sacarla, y esperara a que retornáramos a la normalidad?

Este tiempo de entrega merece que Confiar le permita a ella despedirse de los compañeros que han transitado a su lado, de que brinden en su nombre, le den las gracias y le deseen un buen descanso. Este acto tiene un nombre sencillo RECONOCIMIENTO, un lugar visible para el otro, por haber entregado sus capacidades, su juventud, su potencial y aportar significativamente al Confiar de hoy.

¿Es coherente esta forma de actuar con el discurso de que en Confiar está la diferencia? ¿Actúan así a sabiendas de que muchos trabajadores que ya tienen su resolución de jubilación desde hace varios meses y aún siguen ahí recibiendo salario, mesada y demás prestaciones? Esto no es nada solidario, ni consecuente ni coherente, pero ahí están y estarán pues al parecer solo algunos pueden gozar del beneficio de la gratitud. Un hecho como este nos deja sin palabras, que atropello, es para des-confiar mucho más de quienes ostentan el poder. En la historia de Confiar hay un rasgo muy triste: El machismo marcado a las mujeres, poco se les ha reconocido, mencionemos algunas de ellas: Martha Lucía Restrepo, Elizabeth Castaño, Carmenza Peralta, Betty López, Liliana Rinckoar, Lina Mejía y ahora Sofía Lema, entre otras. ¿En qué momento reconocen su labor, su entrega, su sentido de pertenencia? ¿No aplica en este caso? Y no será el único, habrá muchos que en algún momento se sintieron anulados, poco valorados, borrados y nada reconocidos. Igual sucedió con el compañero Leonardo Jiménez de la Fundación, el compañero German Echeverri de la Agencia 1º de Mayo, y el compañero Inderman Castaño del Comité Consultivo Laboral, que al sospechar que terminaría en el sindicato fue despedido sin justa causa. Parece que en CONFIAR la solidaridad y el cariño aplican a un 1% privilegiado. ¡El mismo modelo de mundo que pretendemos cambiar!

A Sofía se le ocurrió pensar distinto, tener una postura crítica, vincularse al sindicato, y en Confiar no se acepta que un empleado decida hacerlo. Al llegarle la resolución en la que se le anuncia su derecho a la pensión, renunció a su fuero sindical en el mes de marzo para que le quedara a otro compañero. Le notifican que trabaja hasta el 30 de abril sabiendo que tiene derecho a quedarse hasta el mes de agosto. En una sola llamada nada cálida, nada cercana le dan a entender “ya no eres de Confiar”, “…no te preocupes en volver después de la cuarentena, en tres días puedes entregar tu cargo”. La directora de gestión humana fue la que hizo la llamada a nombre de los tres gerentes: EL Corporativo, el general y la suplente. Lo más inequitativo de todo esto, es que Confiar no tiene una política de pensión. Esto también pasa en tiempos pandemia.

A nuestra compañera SOFIA LEMA hoy le decimos GRACIAS por haber contribuido a tejer a CONFIAR, por entregarle su vida, su conocimiento, experiencia, su sentido humano, alegría, GRACIAS POR TU DEDICACIÓN. 30 años en los que dejaste huella para muchos, nuevos y antiguos, personas para las que no eres invisible, todo lo contrario, eres símbolo de Mujer resistente, empoderada, valiente, sensible, humana y fiel a la Cooperativa. Sabemos que estás dolida, no crees aún que sea cierto tal atropello, pero aquí estamos para visibilizar a quienes pretenden ignorarte.

Y, ante esto, ¿qué tiene que decir el Consejo de Administración,

la Junta de Vigilancia, el Gerente General?

Voces de apoyo