¿Hay que restituir la dignidad en Confiar?

Viernes, 24 de Noviembre de 2017

¿Hay que restituir la dignidad en Confiar?

¿Hay que restituir la dignidad en CONFIAR?

Durante las últimas semanas, en el mundo entero, a raíz de los innumerables casos de maltratos, abusos y violaciones que han salido a la luz pública, cometidos principalmente hacia las mujeres, se ha vuelto viral que muchas de ellas y hasta hombres, se están atreviendo a hablar sobre las vulneraciones de sus derechos o directamente sobre los delitos cometidos contra ellas y ellos.

Los victimarios en su calidad de maltratadores, abusadores y violadores, sin ningún tipo de escrúpulos, mediante maniobras de corrupción e impunidad, suelen perpetuarse en el poder político, empresarial, familiar, de pareja y de grupos armados. ¿Tiene que ser así siempre? La actual avalancha de denuncias comienza a demostrar que no.

 “…El productor de Hollywood Harvey Weinstein, ha sido acusado de violación, asalto y acoso sexual por más de 20 mujeres que han trabajado con él… Gwyneth Paltrow, Angelina Jolie y Cara Delevingne son algunas de las mujeres que han decidido hablar sobre su experiencia con el reconocido Weinstein, quien además es cofundador de la productora cinematográfica Miramax…”

“…En Colombia, la periodista Mabel Lara usó su cuenta de Twitter para sumarse a la iniciativa, que entre otras cosas pretende demostrar que el hostigamiento no afecta sólo a un grupo de personas, sino que puede estar en todas las esferas sociales y económicas posibles...

…Se siente bien decir #NO a la petición de favores sexuales para construir carreras. A mí también me ha pasado #MeToo", escribió la presentadora de noticias en uno de los tuits más destacados de la tendencia en el país” (Revista semana 2017/10/16, http://www.pulzo.com/entretenimiento/mabel-lara-habla-acoso-fue-victima/PP370564).

Estos son sólo algunos casos que se han hecho públicos en las últimas semanas, permitiendo entre otros, confrontar el miedo, que como se sabe… “paraliza y un pueblo paralizado por el miedo, puede ser manipulado, hasta el extremo de convertirse sólo en títere de un espectáculo triste y risible… La coacción siempre está apoyada en la autoridad o la fuerza. De manera que el que coacciona tiene en su haber el poder, no importa si este es social, político, económico o laboral…” (Joaquín Robles Zabala, Revista Semana 2017/11/08, http://www.semana.com/opinion/articulo/acoso-laboral-y-sexual-deja-a-una-sociedad-paralizada-por-el-miedo/546432).

Estos hechos atentan contra el valor del respeto y contra todo principio de cualquier organización cobijada por la Constitución Nacional y por el marco del derecho internacional, estos actos son lesivos a los derechos fundamentales de los integrantes de cualquier organización.

Este contexto global nos genera interrogantes como los siguientes:

¿En la Cooperativa se han padecido eventos de maltrato laboral, de acoso sexual e incluso de violación? Esto no es ajeno a las organizaciones de la índole que sean, ¿Será que estamos libres de ello? Cuando se presentan este tipo de vulneraciones y delitos, cuando se repiten sistemáticamente cobijados por la complicidad y la intimidación, en suma, la impunidad, se  desencadena un deterioro inevitable en el clima laboral y en el desmoronamiento de la credibilidad hacia el interior y el exterior de las organizaciones. Más temprano que tarde, tanto la rentabilidad como el patrimonio se ven afectados, más rápido de lo que se cree pululan enfermedades que nadie se imaginaría que tienen que ver con lo acallado y supuestamente sepultado, esa es de las primeras señales de las caídas de los que se creen intocables.  

Lo normal en la sociedad, en las familias, en las organizaciones es que este tipo de hechos no se denuncian: ¿Cuál es la vida que se impide que hable? ¿Es su vida la que ya no es por lo que lo obligaron a ser?

La serie House of Cards protagonizada por Kevin Spacey es un elaborado plan para llegar a una posición de mayor poder en los Estados Unidos de Norteamérica. Plan orquestado con su fiel y escudera esposa, más sus perros de caza. Los dos en su recorrido siniestro no se ahorran ningún escrúpulo. Lo que no se imaginaba nadie era que la actuación magistral de su actor principal fuese el fiel reflejo de sus íntimos comportamientos perversos llevados a cabo durante décadas (Una investigación descubre otras 20 víctimas de acoso de Kevin Spacey, https://hipertextual.com/2017/11/investigacion-descubre-otras-20-victimas-acoso-kevin-spacey).

Así que en política como en el sexo, no existen sorpresas, sino sorprendidos o seres humanos amordazados por el miedo y ultrajados por quienes no distinguen la realidad de su ficción: su megalomanía, su aura de intocables y el acompañamiento de quienes acolitan sus fechorías porque les aseguran, a su vez, coimas en el poder.

Todo esto ha sido posible, tras haber desenmascarado a uno de los magnates y hombres, al parecer, más admirable, inteligente, creativo y capaz de grandes gestas en el imperio Hollywood. Esto no sólo demuestra que nadie es intocable sino además que, siempre que se cuenta con el valor, la osadía y la solidaridad, luego de sacudirse el pudor, la vergüenza, la culpa, el aislamiento, es posible restituir la dignidad y volver a mirar a los ojos del victimario provocando que el miedo cambie de bando. (Todos los escándalos de acoso sexual destapados tras el caso Weinstein http://www.eldiario.es/cultura/fenomenos/escandalos-acoso-sexual-destapados-Weinstein_0_707979421.html).

De las trampas del diablo,

la más lograda

es persuadiros de que no existe.”

Baudelaire.

Comité de Empresa Uneb-Confiar Conraíz