La Mujer ¿Liberación? ¿Realización?

Jueves, 08 de Marzo de 2018

La Mujer ¿Liberación? ¿Realización?

LA MUJER ¿LIBERACIÓN? ¿REALIZACIÓN?

 

Así se titula el texto de Antonio Oriol Anguera, editado en 1974. In illo tempore… la mujer era una máquina fisiológica que llenaba todo su tiempo con las labores del hogar. Terminada la crianza, finiquitaba su misión en la Tierra y subía al Cielo. Así eran de cortos los ciclos biológicos de antaño…Y surgieron cuatro puntos cardinales que se llamaron: Esposa, madre, hija y hermana. ¡Cuatro momentos estelares de la mujer! ... En esta etapa primigenia la mujer se realizó en función de tres atributos: Obediencia – suavidad – entrega Obediencia al hombre, suavidad en sus maneras y entrega total… a los hijos, y a las instituciones… Y se llamaba mujer ideal a la que “deshacía” su vida para “hacer” la de los demás. A esta entrega sin condiciones se le llamó “femeneidad” … Y la mujer pasó a ser lo que en términos jurídicos se llama un “bien mueble”. Bien mueble de la institución que por derecho natural pasó a ser propiedad del varón. En definitiva una “cosita” más frágil que las otras cosas del haber patrimonial… Y de pronto aquella “cosita” despertó a la realidad, porque dos alfileres se hundieron en carne viva:

  • Alfiler uno: Fue la injusticia cometida por ciertos varones que siguieron usando de sus títulos de propiedad al amparo de unos códigos obsoletos…del tiempo de los castillos y del campo del honor.
  • Alfiler dos: La mujer prolongó su vida más allá de su ciclo sexual. Antes, terminada la crianza, se iba al cielo. Ahora sigue viviendo 10, 20,30 años más.

Y es ahora cuando un gusanito interior le habla al oído para explicarle que antes de ser esposa, madre, hermana o hija… debía ser ¡MUJER!... y es ahora cuando grita a las mujeres de todo el mundo: ¡en pie!... Y el movimiento de liberación se ha puesto en marcha… Una mujer vale exactamente igual que lo que vale un hombre; ergo, sólo alcanzaremos el equilibrio perfecto si logramos…que cada quien contribuya a su modo a la cultura universal: La mujer, con femeneidad; el hombre con masculinidad… Si logras realizarte, tú; y consigues comunicarte con Él, de tú a tú, todo lo demás se te dará por añadidura.

Mujer, eres dueña de tu presente y responsable de tu futuro.

Y aquí como mujeres nos corresponde preguntarnos:

¿Cuál es tu postura en la defensa de nuestros derechos?

¿Cuáles son las luchas cotidianas que haces

para no permitir abuso y sometimiento?

¿Defiendes profundamente sin lugar a negociación

tu propia dignidad?

 

¡Por la construcción de la memoria histórica de las mujeres en CONFIAR!

CONRAIZ- UNEB CONFIAR