Palabras + Acciones = Coherencia

Sábado, 05 de Febrero de 2022

Palabras + Acciones = Coherencia

Medellín, 5 de febrero 2022 

 

Señores y señoras:

TRABAJADORAS Y TRABAJADORES PLATAFORMA SOLIDARIA DE CONFIAR

JUNTA DE VIGILANCIA CONFIAR

JUNTA DIRECTIVA FUNDACIÓN CONFIAR

CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN DE CONFIAR

 

 “Bajo la transparencia unánime del consenso, suelen encontrarse

reprimidas las múltiples voces de quienes se inquietan y

se preguntan –con actos- por sus derechos y dignidad ante

la falta de comunidad real que favorezca la sana convivencia”.

Carlo Falcone

 

Desde el 19 de abril de 2017 se creó el Comité de Empresa ConRaíz adscrito a la Unión Nacional de Empleados Bancarios – UNEB.

El Cómite de Empresa ConRaíz tiene por objeto dar respuestas propositivas a múltiples situaciones que, a continuación, volveremos a traer a colación, con el fin de establecer tanto memoria histórica como para sustentar con datos y hechos muy concretos, lo que sistemáticamente se ha desestimado, invisibilizado, ocultado.

No excusamos lo extenso del documento, deben hacerlo quienes no han permitido disponer el diálogo respetuoso, veraz y transparente; generando este acumulado.

Se les invita comedidamente a que puedan analizarlo, contrastarlo, dialogarlo y, también, como no, interrogarlo con criterios que sean éticos y basados en principios y valores que favorezcan el bien común de la Plataforma Solidaria. Mañana puede ser cualquiera de ustedes, quien aumente el pliego de reclamaciones sensatas y justas aquí expuestas si se sigue negando el diálogo.

Dicho lo cual, es pues desde ese 19 de abril de 2017 hace ya 4 años y fracción, que hemos solicitado a la Administración y a las directivas de Confiar y Fundación Confiar que nos escuchen, que propicien un espacio de participación del Sindicato en los Comités de Convivencia y Consultivo Laboral, ¿y cuál ha sido su respuesta?. Hemos sido absolutamente ignorados o en su defecto nos han dado un no rotundo.

Durante este tiempo hemos denunciando los atropellos de los que hemos sido objeto, así como los abusos por parte de la Administración en cabeza de los jefes con las personas trabajadoras, el sinnúmero de despidos sin justa causa, la disminución de beneficios que desde hace muchos años teníamos adquiridos como: aguinaldo, prima extralegal semestral, actividades de bienestar laboral tanto para trabajadoras(es) como para sus familias, entre otras.

Revisando minuciosamente la historia desde la creación del Sindicato han pasado como afiliados cerca de 24 personas, de las cuales en estos momentos solo quedamos cuatro, quienes en su mayoría las han despedido, o las han persuadido para que renuncien al Sindicato, o las han presionado de tal manera que logran hacerlas renunciar a la Cooperativa, y las que están, les han llegado a cambiar de puestos de trabajo con responsabilidades que nada tienen relación con la experiencia y trayectoria, les han disminuido funciones, los acosan psicológicamente sus jefes directos. Hay despidos sistemáticos de compañeros en las agencias, muchos de ellos sin justa causa, los despiden bajo esta modalidad para que no digan nada, los indemnizan con recursos de las personas Asociadas, y como si esto fuera poco dejan la vacante recargando labores en los y las compañeras que quedan en las Agencias; cuando finalmente contratan el reemplazo, dicha persona requiere entrenamiento, un costo alto que también se cubre con los recursos de los Asociados, y resulta haciendo la misma labor que desempeñaba la persona que despiden, quien tenía sentido de pertenencia y la experiencia. A esta situación se suman las renuncias “por motivos estrictamente personales” de muchos empleados. Todo esto se traduce finalmente en lo que se ha denunciado como “masacre laboral”.

No se trata de levantar la voz solo por Joaquín, sin embargo, lo que se ha presentado en torno a esta situación es que da cuenta de su trabajo por más de 30 años, experiencia, sentido de pertenencia, aporte a la construcción de Confiar y los vínculos establecidos en los territorios, todo ello redunda en el apoyo y respaldo de organizaciones sociales, sindicales, culturales, ambientales y demás personas que no aceptan este atropello.

Hemos expuesto la latente necesidad de elevar la política sindical por el máximo organismo de la Cooperativa como es la Asamblea General de Delegados y el Consejo de Administración, para garantizar no desde la palabra, sino desde las acciones cotidianas, el derecho a la libre asociación. Nuestra lucha es genuina al exigir que no se vulnere este derecho fundamental, que no se realicen despidos sin justa causa, que no haya persecución laboral. Y no se ha logrado.

Gracias a la fuerza laboral de los y las trabajadoras, las personas que hacemos posible las cifras positivas de Confiar y la Plataforma Solidaria, lo que hace la Administración es ir desescalonando los beneficios en lugar de reconocerlos, mantenerlos e incluso aumentarlos.

Seguidamente, expresan que no tuvieron dificultades en las marchas del paro nacional, pero esto demuestra aún más que no piensan en el bienestar de los y las trabajadoras, porque fue más importante continuar con el funcionamiento de las agencias ubicadas en territorios donde estas marchas estuvieron concentradas, que la seguridad de quienes laboramos allí, jugando a la suerte de “no va a pasar nada”, pero si pasó (en la Agencia Colombia por ejemplo), y muchas veces regresar a casa para las personas trabajadoras se convirtió en un riesgo. 

¿Por qué nos sindicalizamos?

  • La pregunta histórica, también es ¿Qué conflictos no resueltos llevaron a que un grupo de trabajadores hayamos sentido razonablemente obligatoria necesidad de sindicalizarnos? Debido a que no encontramos garantías laborales para el desempeño de nuestras funciones.
  • Porque creemos en el cooperativismo y tenemos sentido de pertenencia es que volvimos al origen y a la raíz de Confiar.
  • Porque siendo Confiar una empresa cooperativa “buena empleadora”, la cual queremos cuidar y contribuir a su sostenibilidad, no hay que idealizarla, hay que ponerle polo tierra desde el rol del trabajo y trabajador cooperativo financiero.
  • Porque desde el año 2014, a algunos nos llegó un correo electrónico de parte de Gestión Humana, diciendo estábamos en una lista negra, algunos empleados mayoritariamente de la Fundación y algunos de la cooperativa financiera.
  • Porque para ese momento hubo intento de despido de la compañera Amalia Moncada de la Fundación Confiar en Boyacá y, en la que la Junta Directiva tuvo que intervenir para garantizar el debido proceso y logró parar este despido.
  • Por la presentación de renuncia en bloque en agosto del 2016 de cuatro Empleadas del Comité de Gerencia: Adiela Trejos Sánchez Directora de Comunicaciones, Mónica María Ossa Gerente Financiera, Elizabeth Castaño Daza Secretaria General y Milady Echavarría Directora de Formación, quienes denunciaron maltrato y acoso laboral de varios compañeros ante el Consejo.
  • Porque realizamos un “abrazatón” como expresión pacífica de apoyo a estas compañeras que habían renunciado en solidaridad con la situación de algunos compañeros, y que contó con la presencia de 39 Empleados que vencieron el temor de expresar su postura sobre esta delicada situación; un momento que evidenció el sometimiento del que somos objeto.
  • El origen de este conflicto se denunció por la afectación del clima laboral dada la relación afectiva existente -y que presentaba conflicto de interés- entre una empleada de CONFIAR y el Gerente Corporativo, asunto conocido por los Empleados de la Cooperativa así como las arbitrariedades que se cometieron.
  • Porque hubo intento de despido masivo de cerca de 18 Empleados que son pareja y que, según la Administración, era necesario cumplir una normatividad exigida por la Superintendencia Financiera.
  • Porque se vio alterado el debido proceso por parte del Gerente Corporativo, establecido por el Consejo de Administración, para la elección del nuevo Gerente General y Representante legal, que reemplazaría a Liliana Rinckoar quien entró en su proceso de jubilación.
  • Por el acoso laboral permanente, por más de tres años, de que fue víctima la compañera Lina María Mejía de la Fundación Confiar.

¿Qué pasó una vez nos sindicalizamos?

  • Recibimos comunicado abierto enviado por la administración y la Gerencia Colegiada, reconociendo el derecho de libre afiliación.
  • Aparición de una comunicación que estaba siendo promovida por parte de algunos empleados que demeritaban el surgimiento del sindicato y atentaban contra la buena imagen de los Empleados sindicalizados.
  • Campaña antisindical con la meta de 0 sindicalizados, a cargo de Jefes de Áreas y Directores de Agencia.
  • Bloqueo del correo electrónico de Joaquín Suárez desde donde fue enviado el primer comunicado a los empleados, aduciendo habeas data, cuando institucionalmente existen grupos internos de correos de empleados. Posteriormente fueron cambiadas todas las cuentas de correo de los empleados de la Fundación y Sólida, ocasionando pérdida de contactos necesarios para nuestra labor.
  • Persecución laboral de los sindicalizados y el veto para participar en diferentes actividades y eventos, como por ejemplo la participación de Joaquín Suárez y Paula Gómez en la dirección, planeación y ejecución del Bazar de la Confianza. Y ni que hablar de otros espacios como el Foro de Solidaridad, eventos 45 años, Lanzamiento del Libro de Cuentos, Asamblea, entre otros.
  • Disminución de funciones de los Empleados sindicalizados: Paula Galán, Joaquín Suárez, Sonia Posada, Lina Mejía, César Sánchez, Leonardo Jiménez, Elizabeth Castaño, Amalia Moncada y Paula Gómez. Bloqueo total al desarrollo del trabajo del compañero Cesar Sánchez, contratado en la Ciudad de Bogotá para realizar la labor de gestor educativo.
  • Despido sin justa causa de los compañeros Leonardo Jiménez y Genaro Guarín.  El primero por su postura política y crítica sobre el proyecto Confiar (argumento esgrimido por el Director de la Fundación), y porque no tenía cabida en la nueva estructura de la Fundación que aún estaba por aprobarse (fue el argumento del Auditor interno de Confiar).  Y el segundo, porque con la finalización del Paraíso y la creación del Edén no había un puesto para ofrecerle, aunque se le había prometido a los Empleados que su reubicación sería una prioridad.
  • Intimidación por parte de Luis Alfredo Aguirre de la Junta de Vigilancia a empleados de la Fundación, en especial a Joaquín Suárez, de lo cual tenemos pruebas: Adujo que si nos íbamos a ir a guerra de guerrillas.
  • Se inicia proceso de escindir la Fundación ante la vigilancia de la Supersolidaria por parte del Director de la Fundación y la Junta Directiva, afectando la pertinencia de la afiliación sindical a través de la UNEB; posteriormente dicha desafiliación fue aprobada por la Junta Directiva de la Fundación CONFIAR.
  • De la misma manera varios Empleados que habían decidido afiliarse al Sindicato, se desvincularon casi inmediatamente, algunos de ellos manifestaron presión por parte incluso de sus compañeros y por el temor infundado con expresiones públicas con Empleados como: ”Es muy mal visto sindicalizarse”, o “que los sindicatos acaban con las empresas”, “o que les van a poner demandas penales”, o “los que se afilian son malos trabajadores”.
  • Persecución a delegados que asumieron posición consecuente frente al sindicato: Juan Pablo Suárez que presentó su renuncia como delegado, cuestionado por el director de la Fundación con preguntas como “¿de qué bando estaba?”. Carta motivada de otro delegado que renunció, y otros que también se han sentido perseguidos. Se ha escuchado de varios directivos que se expresan “es que usted está del lado del sindicato”.  
  • Desde la Dirección de la Fundación y la Gerencia Organizacional de Confiar, le hicieron a los Empleados Carlos Galvis, Paula Galán y Sonia Posada, una propuesta “con el ánimo de conversar sobre el fortalecimiento de la Fundación y su participación en el proyecto Confiar”. Al respecto le ofrecieron al primero de ellos reubicación en el Área de Mercadeo de Confiar para dictar charlas del ahorro o llegar a un acuerdo para que se fuera. Y a Sonia Posada la posibilidad de reubicarse en Confiar, posteriormente fue despedida; a Paula Galán reubicación en el Área de Operaciones. Olga Lucía Cano renunció a la Fundación y luego fue contratada por Confiar con el programa de Becas.
  • A partir de la creación del Sindicato se instauraron Reglamentos Internos de Trabajo mucho más represivos y se promulgó que no hay unidad de empresa en las que hacen parte de la Plataforma Solidaria, para quitar el alcance del Sindicato, pero si se promociona para los intereses comerciales y publicitarios. Se reestructuró la Fundación y cómo debía de gestionarse la estrategia de participación y gobernabilidad en la cual tenía incidencia la Fundación.
  • Porque no hemos estado de acuerdo con que los trabajadores de las Agencias sostengan una Dirección General cada vez más grande que su fuerza de ventas.
  • Porque se requiere formación y no solo capacitación para los Asesores de las Agencias para que comprendan el proyecto Asociativo para el que laboran, y así de manera colectiva den lo mejor de sí para sacar adelante su empresa cooperativa.
  • Porque no es justa la presión para cumplir metas, bajo esta premisa se evalúa su desempeño sin tener en cuenta los vacíos de formación y acompañamiento para cumplirlas. Metas financieras incumplidas son sinónimo de mal desempeño, de despidos, de no poder disfrutar de las vacaciones oportunamente, del fomento de la competencia entre los compañeros de las Agencias, entre las Agencias y con las Direcciones Zonales.
  • Porque tenemos derecho a trabajar, pero también a estudiar: Los horarios diferenciales en las Agencias y en la Dirección General nos permitirán como trabajadores no tener que suspender los estudios o renunciar a ellos. Hacer una carrera profesional cuesta, tenemos derecho a estudiar la que nos gusta, no sólo la que le convenga a la empresa para aumentar su volumen de negocios para salir en las primeras filas de las revistas económicas del país. Que no haya diferencia entre los nuevos que ingresan con derecho a continuar sus estudios con relación a los antiguos que no lo pueden hacer.
  • Porque las mujeres cabeza de familia tenemos derecho a trabajar y también a criar a nuestros hijos: Es posible tener horarios diferenciados y tener convenios con guarderías cercanas a los trabajos para poder acompañarlos.
  • Porque en salud la principal enfermedad es el stress por trabajar bajo presión, las malas posturas del cuerpo en el escritorio, largas horas atendiendo público, o por los efectos del aire acondicionado concentrado en las largas horas de trabajo. Y lo que más daño hace es el sicosocial: Desde el discurso se muestra una empresa cooperativa diferente en el trato – en las oportunidades – en la transparencia de las reglas de juego iguales o equitativas para todos, y no es así, lo que se evidencia es la incoherencia entre el decir y el hacer, y esta confusión es lo que más daño hace.  
  • Porque en la carrera administrativa tenemos derecho a que se conforme un comité que vele porque se cumplan los criterios para los ascensos y los aumentos salariales, que se discuta con el sindicato la estructura y escala salarial: No es cierto que en Confiar se paga muy bien con relación a otras empresas del mismo negocio y con relación al tamaño y volumen de negocios de la Cooperativa. Si se hace un mejor uso de los recursos financieros, el dinero alcanzaría para ser justos salarialmente.
  • Confiar no bancariza sino que cooperativiza, pero no lo hace de manera integral, puesto que los y las trabajadoras en nuestra condición de asociados(as), no contamos con beneficios, simplemente porque así lo decidió la Administración, no obstante seguimos mensualmente comprometidos con los aportes sociales, estamos excluidos, no contamos con las mismas oportunidades.
  • Si bien es cierto que un gran porcentaje de personas trabajadoras tenemos contrato indefinido, no contamos con garantías y estabilidad laboral, porque no hacen el debido proceso, plan de mejoras, por el contrario, prefieren indemnizar y despedir sin justa causa, sin motivo ni explicación alguna. En cuanto a la remuneración no es digna porque nuestro salario termina devaluándose con referencia al incremento de los alimentos, arriendos, transporte, etc., e inclusive ha sido por debajo del incremento que hacen todas las cooperativas y bancos con los que frecuentemente nos comparan, así como por debajo del aumento del gobierno.
  • No todas las relaciones al interior de Confiar están cimentadas en respeto porque en muchas ocasiones no han respetado los beneficios, ni las jornadas laborales, ni el trato que tienen algunos jefes o líderes, no respetan la libre expresión, si escuchan un comentario que cuestione a la Administración le “buscan la caída” y finalmente los despiden sin justa causa.
  • Actualmente es muy difícil, casi imposible, que los trabajadores se pronuncien por temor a las represalias, por temor a que los fichen e incluso como ya ha pasado, que no les permitan aspirar a una carrera administrativa o incluso hasta perder su empleo.
  • El alcance de los comités internos que “representan a los Empleados” es mínimo, no cuestionan, no pueden obrar de forma libre e independiente, máxime que participa de ellos la misma Administración, como quien dice son arte y parte. Conclusión: no hay garantías reales.
  • Han creado un discurso donde tratan de convencer a los trabajadores de que lo que tienen es lo justo y que el sindicato quiere acabar con la Cooperativa, argumentando además que el “sindicato” es un problema personal.

 ¿Qué pretendemos desde el Sindicato?

  • Empleados con derecho a la libertad de expresión y asociación.
  • Garantías para la democracia y participación de los empleados.
  • El acompañamiento y las garantías a personas que se hayan sentido vulneradas en su dignidad, por razones de acoso o maltrato laboral.
  • Políticas laborales desde el enfoque de economía solidaria, con la participación del Sindicato.
  • Debido proceso en materia disciplinaria y laboral, y con garantías cuando se realicen despidos.
  • Garantías en materia de la jornada laboral adecuada.
  • El disfrute de vacaciones de forma oportuna por parte de toda la planta de personal.
  • La transparencia en los procesos y procedimientos de ascensos, de contratación, de aumentos y nivelaciones salariales.
  • Garantizar conductos regulares para mejorar el clima laboral.
  • Derecho a tiempo para la educación, posibilitando la formación y que puedan hacer carrera administrativa.
  • Formación política en materia de economía solidaria y cooperativismo que fortalezca toda la Plataforma Solidaria.
  • Superar el temor a plantear las ideas.
  • Respeto al pensamiento solidario y al código de ética y buen gobierno.
  • Por el cuidado y estabilidad de los trabajadores, no a la tercerización.
  • No más fuerza desmedida en contra de los sindicalizados, queremos una organización que respete la constitución y la libre asociación, es un derecho en este país y como tal puede ocasionar sanciones a los empleadores que lo violan.
  • Queremos reconocer y hacer visible el origen y esencia de Confiar.
  • Queremos una organización ética, blindada contra prácticas clientelistas y manipuladoras, que respete el trabajo de la gente y las organizaciones que producen riqueza colectiva.

A penas hasta ahora nos hablan de diálogo. En muchas ocasiones la UNEB solicitó dialogar y poder llegar a acuerdos. En su defecto han realizado campañas “cero sindicalizados”, percusión a quienes incluso por sospecha están a favor o son simpatizantes con el Sindicato, hacia afuera promulgan dejarnos estar sindicalizados pero al interior la realidad es totalmente opuesta.

Insistimos en la coherencia entre las palabras y las acciones, esto es lo que verdaderamente necesita la Plataforma Solidaria de Confiar.

  

Cooperativamente,

Comité de Empresa ConRaíz

Sindicato UNEB - CONFIAR