Pronunciamiento público, frente a la situación de CONFIAR

Miércoles, 06 de Septiembre de 2017

Pronunciamiento público, frente a la situación de CONFIAR

Pero no todo se puede medir con el “P y G financiero”, sino que muchas de nuestras “propuestas”, iban mucho más allá de la simple rentabilidad financiera que nos dice el medio y se miden más por los impactos sociales o políticos que por los económicos. Todo esto recogido en la frase de “Lo financiero puesto al servicio de la gente”.

Aún recuerdo gratamente mis primeros acercamientos hacia nuestra cooperativa por aquellos tiempos de finales de la década del 80, cuando aún nos llamábamos COTRASOFASA y la oficina era en un cuarto pequeño, de uno de los tantos pisos del Edificio La Ceiba, en la Playa con Junín, acá en Medellín.

Recuerdo que en compañía con mi compañera de vida, decidimos ingresar como ahorradores de un producto, no recuerdo bien, pero que era para ahorrar para fin de año, -una especie de natillera-, llevábamos una cuota periódica y así íbamos acumulando un pequeño capital, para poder disponer al final del año de ese dinero para los gastos navideños.

Lo recuerdo aun gratamente, porque a partir de este proceso de estar en contacto con nuestra cooperativa, empecé a percibir y observar que lo que allí sucedía, no era lo común, ni lo normal en cuanto a este tipo de organizaciones solidarias.

Luego al pasar la sede de La Ceiba al nuevo y propio edificio en Sucre, donde se dispuso de varios pisos y del último como auditorio. Allí pase yo de ahorrador a asociado y empecé a profundizar mi participación social en la misma, donde ese “bicho raro”, de hacer lo no común, ni lo establecido por el medio, me empujaba más y más.

El Departamento de Educación, en ese tiempo empezó a darle vida propia al edificio y en especial a su auditorio, donde constantemente se programaban actividades culturales, políticas, recreativas y sociales; que nos fueron permitiendo ir formando y forjando unas camadas de líderes y dirigentes solidarios y que fueron los que junto con los que venían de tiempo atrás, “asumir y manejar” luego la aguda crisis del sistema financiero y del cooperativismo en el país a finales del 90. Y donde en contra de todos los augurios, estudios y encuestas de percepción en esa época, que nos daban un porcentaje “mínimo de vida”, como ente cooperativo y más aún como una organización de la economía solidaria, comprometida con las comunidades, las organizaciones sociales, sindicales y políticas, que en plena guerra de los narcos en la ciudad, nos llevaba a no dejarnos “intimidar”, ni esconder frente a toda esta “barbarie criminal”.

Fue una época muy linda, desde el concepto solidario, social, político y económico, al constatar el apoyo, respaldo y solidaridad de todos nuestros públicos internos y externos; en ella nos la habíamos jugado por los procesos de integración, intercooperacion y alianzas estratégicas del sector, la creación de empresas como Vivir, Recreatur, Única, Cencoobip, Constructora el Edén, Coompremos y otras, dan fe del fiel reflejo de nuestra intencionalidad como organización solidaria.

Pero, todo esto no fue espontáneo, ni fortuito, sino más bien el resultado de todo un trabajo político y social, cuando la “democracia cooperativa” y nuestro concepto de ella era la “regla básica y permanente” a nuestro interior. Donde las grandes decisiones y aquellas trascendentales para la cooperativa se tomaban luego de “arduas, prolongadas y diversas” reuniones y discusiones con los diferentes estamentos sociales de la cooperativa. Y donde luego de tomadas, en su mayoría por consensos, todos empujábamos y trabajábamos para sacarlas adelante; todo ello porque a través de las discusiones previas, cada uno podía exponer sus puntos de vista y en medio del debate mismo, se ratificaban o no lo correcto de cada posición, pero al final, todos éramos conscientes de que “Primero estaba el interés de la cooperativa, por sobre los intereses y ambiciones de algunos”, que era normal que existieran. Esta regla, hacia atrás siempre fue respetada y acatada por las mayorías, lo que nos permitió capear todos los temporales que se nos presentaron.

La crisis de finales del 90, nos llevó a racionalizar y a ser más “precavidos” con nuestra cooperativa, nos tocó recoger casi todo el proceso integracionista y buscamos fortalecernos hacia adentro, fortalecer todo el proceso asociativo, educativo y entretejer mejor nuestro relacionamiento con los diferentes grupos y organizaciones comunitarias, solidarias y sindicales, afines a nuestro proyecto solidario.

Con el tiempo y a partir de ciertas decisiones y actuaciones, el principio de “los intereses de la cooperativa, están por sobre los demás intereses”, pareciera que se ha empezado a desdibujar. Y en ello, enmarca muy bien lo que actualmente está sucediendo a nuestro interior, veamos:

- Centro Social y Recreativo El Paraíso: bajo qué argumentos la Junta Directiva de la Fundación tomó la decisión, salvo los que expresa el señor Márquez en su carta, donde en medio de una “posverdad”, según él, bajo los conceptos “técnicos”, se tiene que desmontar completamente nuestro Centro Social y Recreativo El Paraíso, para según el señor Márquez y sus amigos, convertirlo en una “Reserva Forestal” que le permita devolverle a la naturaleza, todo ese espacio que actualmente ocupa nuestro “Paraíso”. Y donde acertadamente nuestro otro compañero Jorge Alberto Hernández, le cuestiona este “modelo” de ver a la naturaleza como un “ente abstracto e intocable”, donde solo se puede ver a está, desde la “contemplación” y no desde la “interacción” como hasta hoy lo venimos haciendo allí.

¿Cuándo, donde, quienes y bajo cuales “parámetros”?, salvo los expuestos repito, por el señor Márquez, la cooperativa toma esta trascendental decisión que afecta a todos nosotros los asociados y beneficiarios. Porque según lo leído y conversado en diferentes espacios, la Junta Directiva de la Fundación no informó oportunamente a la Delegataria y hasta donde conozco no fue una decisión plena del mismo Consejo de Dirección de Confiar. ¿Entonces cómo se “tomó” esta decisión?

¿Por qué fue tomada a “espaldas” de las mayorías de nuestra cooperativa?

¿Qué se busca con esta decisión “adrede”, al desmontar completamente toda la infraestructura y logística del Centro Recreativo y Social El paraíso?

La Fundación: fue creada como el espacio social y político de nuestra cooperativa, porque entre otras cosas en su momento la ley no nos permitía como cooperativa financiera desarrollar todas estas actividades propias que hemos realizado, como ente del sector solidario y cooperativo. Desde nuestros inicios siempre tuvimos claro que “Lo financiero puesto al servicio de lo social”, eso sí manejado con toda la transparencia, pulcritud, ética y exigencias del caso, ello nos da pie más aun para la creación de nuestra Fundación Confiar. Pero ahora pareciera que la labor de la Fundación, estorbara o fuera un obstáculo para su creador -la misma cooperativa-

¿De dónde y bajo qué conceptos o argumentos, se habla y se hace el desmonte paulatino y escalonado de los diferentes programas y propuestas que la Fundación ha tenido a su cargo hasta ahora?

¿El porqué del desmonte del programa de “Ahorro escolar”? Entiendo que el argumento ha sido las dificultades ante el ente regulador de que el ahorro esté a nombre de los profesores o de manera directa en los niños(as) cuando desde sus inicios sabíamos que ello era engorroso, lento, poco “rentable” y desgastante en su misma operación financiera, pero también éramos conscientes que la niñez es el futuro de la misma cooperativa a mediano y largo plazo, porque estábamos educando, formando y construyendo una propuesta desde la niñez y sus familias mismas, unas bases solidarias, que más adelante empezarían a dar sus frutos y poco a poco se verían lo acertado de esta política.

Igual sucedió con los jóvenes, poco a poco se fue desmontando este gran proyecto de trabajo e interacción con ellos, donde se logró congregar a un número importante de jóvenes, alrededor de nuestra propuesta solidaria, logrando generar en ellos mismos un sentido de pertenencia y respaldo a toda prueba e incondicional a nuestra Cooperativa y la Fundación.

¿Quién y por qué se orientó y tomo la decisión de que todo el manejo del proyecto de las becas, pasara inmediatamente al área de “Beneficios al Asociado” de la cooperativa, siendo esta del resorte educativo y de construcción de territorio de la Fundación? Ésta cuenta con todo el acumulado político, social y laboral para su manejo; pero intempestivamente se decide por parte de la “alta dirección” trasladarla a allí, siendo esta dependencia un área que no tiene el acumulado, ni formativo; en Confiar se está generando un PARALELISMO con los programas que han sido propios de la Fundación y para lo cual fue creada. ¿Dónde, cuándo y porqué, se decidió el traslado de la educación y formación de nuestra Base Social al área de Comunicaciones de Confiar, quitándosela a la Fundación que ha sido y es la que tiene el manejo, la experticia, la pedagogía, el método y el saber para su implementación a nuestros públicos? Llevándosela para un área que no es de su pertinencia, ni su razón de ser.

La operación, dirección y manejo del Bazar, que estaba desde sus inicios en cabeza de la Fundación, convirtiéndose su preparación, montaje y operación del mismo en un “ritual”, “estresante” y hasta “pesado” para algunos –en especial para el grupo de empleados-, pero que en él convergían todas nuestras intencionalidades, aspiraciones y visiones de lo que es nuestra propuesta Confiar, y donde en medio del montaje y su operación, nos integrábamos y encontrábamos toda “la masa crítica”, a fin a nuestra propuesta solidaria Confiar, que en muy pocas ocasiones coincidíamos todos juntos.

Pero de un momento a otro, se decide “inconsultamente” acabar con este acumulado logrado durante tantos años, para entregárselo a un “tercero” así sea una persona jurídica asociada a Confiar, excluyendo de manera radical a quienes tenían el acumulado. Está bien que hay que tener en cuenta el crecimiento y desarrollo de la Cooperativa pero no se debe dejar de lado el conocimiento, la experticia y trayectoria que ha tenido la Fundación en su diseño y organización.

En fin, podríamos mencionar otras particularidades, acciones y decisiones más que están aconteciendo al interior de nuestra cooperativa, como por ejemplo, la situación de empleados al interior de Confiar, el peso de la cartera hipotecaria en el balance, el cambio de nuestra “marca” de manera inconsulta, etc.; pero que serán motivo en otro momento de un comentario.

Todo esto, nos lleva a pensar incluso que todos estos cambios “a priori” y en algunos casos “inconsultos” en sus respectivas instancias, que se vienen dando al interior de nuestra cooperativa y donde nosotros como asociados de ella y dolientes de la misma, nos debe llamar a estar atentos y si es del caso exigir respuestas a todo esto, y lo llevan a pensar a uno que incluso “EL FUTURO ESTRATEGICO” de Confiar está en “riesgo” o en ”entredicho”, desde nuestra concepción inicial de lo que es, representa y debería ser nuestro “modelo cooperativo y solidario”, donde siempre hemos sostenido que somos “UNA ALTERNATIVA REAL Y EFECTIVA” al modelo capitalista neoliberal imperante actualmente y donde pareciera que para nuestro caso concreto y a nuestro interior, todo ello se está derrumbando y “el dragón interno”, “nos está ganando la partida”.

Por último, mi llamado es a que se convoque rápidamente a “ASAMBLEAS AMPLIAS Y PARTICIPATIVAS DE ASOCIADOS”, puede ser por zonas, para que empecemos a debatir y conversar, bajo el LIBRE DERECHO AL ACCESO AL CONOCIMIENTO Y A LA INFORMACION VERAZ, de toda esta problemática que se viene dando al interior de nuestra cooperativa.

Digo Asambleas de Asociados, porque la de los DELEGADOS no ha sido capaz y está en entredicho su voluntad de abordarlo y como “MAXIMA INSTANCIA” que se creía que era desde la dirección, la participación y la democracia, se ha dejado manipular por la administración y/o organismos de dirección y control, para que pase de agache, frente a todo esto que viene sucediendo y donde en la asamblea pasada pudo hacerlo y no fue capaz de ello.

Nosotros los asociados, como Constituyentes Primarios de la participación y la democracia al interior de nuestra cooperativa, debemos de exigirle a todas las instancias sociales, técnicas y administrativas de Confiar, que generen estos espacios imparciales, amplios y con conocimiento previo de toda la información veraz y pertinente, para que todo aquel asociado que lo desee, pueda participar libre, autónomamente y sin ninguna restricción al respecto, para que a partir de éstas, construyamos un NUEVO CONSENSO a nuestro interior y se tomen las medidas necesarias para “rectificar el rumbo” que a juicio de lo observado, se ha venido deteriorando.

Porque como están las cosas, con las actuales instancias sociales, políticas y administrativas de nuestra cooperativa, YO NO me siento REPRESENTADO por ellas y ME DECLARO EN DESOBEDIENCIA CIVIL, frente a todo su actuar, sea por acción o por omisión.

 

 

“La DEMOCRACIA y la PARTICIPACION, no son NI antes, NI después, ES EN EL AHORA Y EN EL PRESENTE”.

Ramón Octavio Mejía Martínez

71.617.713

Asociado y ex directivo de CONFIAR Coooperativa