Requiem por el Paraíso o volver al Paraíso.

Viernes, 25 de Agosto de 2017

Requiem por el Paraíso o volver al Paraíso.

“Esta es mi casa aún la perfuman los bosques desde donde la acarreaban allí tricé mi corazón como el espejo para andar a través de mí mismo”

Pablo Neruda

 

El Paraíso es un espacio de renovación y sobre todo un espacio de trascendencia solidaria. Allí comprendemos día a día que la cooperación es principalmente un acto de encuentro, de unidad y de abrazos.

La utilización que se le dio al Centro Social y Recreativo El Paraíso en las ya casi dos décadas del presente siglo contribuyó a que la Cooperativa Confiar lograra superar una fuerte crisis con la que cerró el anterior milenio. Por supuesto, reponerse de la crisis no hubiera sido posible sin el esfuerzo de los asociados y de todos sus trabajadores. La crisis obligó a la cooperativa a repensar las maneras de relacionarse con los asociados(as) al transformar la intención de que éstos llegaran sólo por intereses financieros, hacia la idea que los motivaran también los lazos de solidaridad y cooperación que se entretejen en coherencia con su origen.

Buscando la conexión entre lo financiero con lo solidario, la cooperativa encomendó a la Fundación Confiar que desarrollara una labor intensa para darle sentido solidario a todos los actos generales, educativos y pedagógicos que se emprendieran y en específico a los programas realizados en El Paraíso. Recuerdo mucho que se hizo una fuerte campaña desde la FUNDACIÓN para fortalecer el SENTIDO ASOCIATIVO y la formación solidaria y cooperativa. La Fundación asumió esta responsabilidad con mucho empeño, convencida de que para mantenerse era necesario fortalecer ideológicamente su base social, más allá de las rifas y sorteos, y que ello iba a contrarestar el voraz mercado que nos quería derribar. Por esto los programas que se hicieron en el Centro Recreativo El Paraíso fueron pilares en la construcción de propuestas para conectar lo lúdico con lo cooperativo, cuyos resultados fueron excelentes.

Las estrategias educativas, aunadas a otras acciones financieras y políticas, sirvieron para que nuestra cooperativa se mantuviera, se fortaleciera y logrará los niveles de crecimiento que hoy tiene. Por lo cual estamos convencidos que la labor de la Fundación se constituyó en una de las principales causas de la consolidación de una base social más cercana a Confiar y a su vez más fiel a toda su propuesta cooperativa e incluso financiera. Por tanto, el trabajo educativo y pedagógico que emprendimos en Confiar y especialmente en la Fundación Confiar jalonó audazmente el fortalecimiento ideológico y económico de la cooperativa.

En este camino, la Fundación Confiar con algunos aliados, construye e impulsa finalmente en El Paraíso, el programa Turismo Sanador que luego se llamará TURISMO RENOVADOR SOLIDARIO, a partir del cual, como su nombre lo significa, se abrió un proyecto para la Salud y para la Renovación, pero también en especial, se concretó uno de los programas educativos más efectivos para promocionar la cooperativa: LAS SALIDAS DE INTEGRACIÓN AL PARAÍSO.

Todos sabemos el poder que tiene una salida de integración subsidiada para generar empatía con una institución. Pero este programa fue más que eso, ya que con él, la cooperativa alcanzó una amplia base social, generándoles espacios de prevención en salud, educación cooperativa y descanso revitalizador1.

Con los elementos anteriores, se pretende destacar el sentido que cobra en este devenir histórico de esfuerzo solidario el programa educativo del Paraíso. Sentido por lo menos en tres vías: 1) “Sentir, sensibilidad, emoción, pasión”, 2) “Interpretación, lectura de la realidad, autoconciencia, conciencia” y 3) “Orientación de la acción solidaria, cooperativa, protectora, defensora”. Sentido condensado en el saber que El Paraíso se constituyó en la finca de los asociados, espacio de encuentro con su cooperativa y una de las formas más efectivas como muchos asociados hemos sentido que la cooperativa retribuía nuestros esfuerzos.

Es justo entonces que los asociados preguntemos por “Nuestra finca”, donde disfrutamos de la naturaleza, nos educamos de la importancia del agua, bañándonos y aliviándonos con ella (qué mejor forma de defender el agua, que sintiendo la fuerza revitalizadora de la misma). Siempre en el Paraíso hemos sido defensores del medio ambiente, cuidamos el espacio para nosotros los asociados y la humanidad, conocimos los árboles y sobre todo nos hicimos cómplices de nuestros incógnitos cercanos amigos asociados.

Preguntar por el Centro Recreativo El Paraíso, es indagar por el programa y el espacio que acogió a MILES de asociados, que gracias a él (y no sólo por eso) se quedaron con nuestra cooperativa, entendiendo la solidaridad y volviendo cuerpo y alegría el llamado bienvivir que tanto promovemos en CONFIAR.

Seguramente que un espacio como estos no se podrá reemplazar con cualquier otro espacio para “pasear”, el PARAÍSO ha construido propuestas pedagógicas con sus aguas, con sus chorros, con su kiosko, con su río… y con la sensibilidad solidaria y educativa de Confiar y especialmente de su Fundación Confiar.

Con la transformación del Paraíso, pareciera (y ojalá me equivoque) que las directivas nos estuvieran proponiendo a los asociados que abandonemos “nuestra finca” para “cuidar la naturaleza”, que renunciemos a los espacios propios para el ocio y el disfrute, que disfrutemos la naturaleza sin tocarla, que ayudemos a la paz alejándonos de los territorios.

No sabemos qué estudio tan contundente hicieron para prevenir “una tragedia”, pero pase lo que pase con ese territorio, se debe permitir que los miles de asociados que nos hemos bañado en sus aguas, podamos seguir disfrutando ese hermoso lugar. La mejor forma de defender los territorios de la privatización y la exclusión de las multinacionales y los rentistas, es haciendo presencia, es apoyarnos en la gente, en nuestra base social para defender lo concreto con lo concreto.

Hoy tenemos que defender la naturaleza y nuestros recursos acercándonos a ellos, no alejándonos para tenerlos en la distancia, ajenos a cada uno de nosotros. La recreación y el disfrute del ocio son una necesidad que todos tenemos para vivir, para tener un bienvivir. El PARAÍSO ha sido el espacio que los asociados y ahorradores construimos para ello, la asamblea de delegados, las directivas y los que están tomando estas decisiones de “transformar el Paraíso”, deben garantizar que esos miles de asociados que asistimos allí a disfrutar espacios de vida y cooperación al lado de la naturaleza en todo su esplendor, podamos seguir construyendo movimiento solidario y cooperativo al lado de nuestros recursos naturales.

Ante lo que se está planteando como proyección para el Paraíso quedan muchos interrogantes que los asociados, como parte consciente y no sólo consumista de productos financieros, tenemos que hacernos para fortalecer nuestra cooperativa:

¿Quedará la historia atrás sin sentido alguno?

¿Cuáles son las intenciones de los cambios para con los asociados en ese espacio mágico?

 ¿Cuál es el porvenir de los programas recreativos con sentido solidario, que la cooperativa tiene que seguir impulsando?

¿Podremos los miles de asociados: trabajadores asalariados, independientes, venteros ambulantes, amas de casa, seguir teniendo acceso a este tipo de lugares encantadores y biodiversos que hemos compartido y disfrutado durante todos estos años?

¿La defensa del medio ambiente se va a fundamentar en sembrar árboles y reservas naturales para que nuestro pueblo no pueda acceder luego a él? O por el contrario, ¿Esta va ser la posibilidad para construir un gran programa pedagógico que eleve la conciencia por la defensa de la naturaleza y nuestros territorios?

La destrucción de todo ese espacio físico: piscinas, restaurante, kiosko, cabañas, que costaron tanto para nuestra cooperativa y nos dieron tanta satisfacción ¿podrían afectar nuestra economía cooperativa y terminar siendo un despilfarro innecesario?

Sigamos construyendo economía solidaria con la gente, muchos asociados hemos construido sentido de pertenencia con Confiar a través del PARAÍSO, y el vacío por su ausencia, sin respuestas coherentes con nuestras raíces, nos puede mover el rumbo.

Agosto 25 de 2017

Jorge Alberto Hernández Gómez.

Asociado promotor de CONFIAR COOPERATIVA financiera.

1 Ver https://cetarecreo.files.wordpress.com/2012/06/turismo-renovador-solidario.pdf