Respuesta del Comité de Empresa ConRaíz, a la carta enviada por la Junta Directiva de la Fundación Confiar

Jueves, 19 de Octubre de 2017

Respuesta del Comité de Empresa ConRaíz, a la carta enviada por la Junta Directiva de la Fundación Confiar

Medellín, 19 de octubre de 2017

Señores/as:

Junta Directiva

Fundación CONFIAR

Respetado saludo:

Con relación a la comunicación recibida el pasado viernes 13 de octubre de 2017, dirigido a nuestro comité de empresa UNEB – Confiar (ConRaiz) en dicha carta sólo se dirigen a los empleados sindicalizados de la Fundación CONFIAR, ignorando que parte de nuestro comité son las trabajadoras sindicalizadas de CONFIAR Cooperativa Financiera. Esta no es la única ambigüedad que allí se expresa, y por eso respondemos sus insinuaciones con claridad; consideramos importante contribuir con la desambiguación en las comunicaciones.

Optamos por dirigirnos a través de medios públicos con la debida radicación física de esta comunicación, debido a las dificultades demostradas por parte de sus delegados representantes en los procesos de conversación con el Sindicato: el presidente de la Junta Directiva Jhon Helber Rodríguez y el director de la Fundación CONFIAR Alejandro López Carmona, quienes nos dejaron plantados en la mesa el pasado 12 de octubre de 2017, haciendo evidente la falta de voluntad política para el desarrollo de un proceso de diálogo serio y veraz, reunión que era la continuidad de la primera realizada 15 días antes, ambas con participación también de Leandro Ceballos Gerente General de Confiar y Luis Fernando Florez Rubianes, Presidente del Consejo de Administración[1].

Así mismo observamos deficiencias para generar las garantías necesarias para el ejercicio de sindicalización y nuestros derechos humanos como trabajadores al interior de la entidad, ello no es faltar a la verdad, tanto es así que todo está debidamente documentado a través de múltiples comunicaciones, actas de la Junta Directiva, donde ustedes incluso han afirmado que la secretaria general de CONFIAR (Elizabeth Castaño Daza), no puede ser la secretaria de actas de la Fundación debido a su  sindicalización ¿ello es respetar el derecho de asociación sindical cuando vulneran las garantías para el ejercicio de las funciones laborales de las personas sindicalizadas?

Según la comunicación, “han reconocido por escrito el derecho de asociación”, pero lo aprendido durante este tiempo es que el papel puede con todo, una cosa son las palabras y otras los hechos concretos que nos hablan de una falta de coherencia, bastante irrespetuosa, no decimos que la totalidad de los directivos o los organismos sociales actúen de este modo, pero sí, hacemos una denuncia frente a los responsables máximos de algunos organismos y como están manejando la situación; queremos traer a la memoria algunos hechos particulares que parecen desconocer en su comunicación:

  1. El equipo de trabajo de la Fundación CONFIAR, desde el año 2016 ha solicitado de forma continua atención y reuniones con los organismos de dirección, de las cuales se han realizado algunas (contamos con pruebas de ello), sin embargo frente a nuestras peticiones hemos observado lamentablemente que se nos ha tratado de forma displicente y con falta de respeto –lo cual es demostrable con comunicaciones que lo prueban y las actas de la Junta de Directiva que ustedes nos compartieron, donde vemos como algunos directivos hablan y denigran del equipo de trabajo de la Fundación, (denigrar en sus reuniones sin derecho de defensa, afecta nuestras garantías laborales como trabajadores y en efecto nuestra dignidad), hablando mal de un equipo de trabajo del que en sus reuniones sólo tienen las referencias parcializadas del gerente corporativo o del director de la Fundación Confiar, (un gerente cuyo escaño en la junta directiva de la Fundación parece vitalicio, que es juez y parte en la dirección afectando el sistema de pesos y contrapesos de la institución, que cuenta con conflictos de interés, que además no cumple con los requisitos estatutarios para participar de esta instancia) y quién nos acusó faltando a la verdad, es decir, de forma mentirosa de que algunos integrantes del equipo se hicieron nombrar en comisiones de la Asamblea para hacerle campaña electoral a Omar Urán, cuando históricamente hemos conformado el grupo de apoyo logístico y de recepción de los Delegados en tan importante evento, lo cual es demostrable, situación que fue incluso aclarada en Junta Directiva,  y que esta persona sigue desconociendo y difamando.

Y del director Alejandro López, quien desde que llegó a direccionar la Fundación hace dos años y ocho meses, sólo vio la nómina del Boyacá Chicó y no la del Barsa, él, nos ha gritado, mentido, ignorado, desautorizado, desdibujado y amedrantado, ha dilatado compromisos de trabajo interinstitucional afectando los tiempos del plan de trabajo, nos ha retirado de facto funciones laborales sin que medie comunicación escrita y ha dilatado entregarnos por escrito nuestras funciones, incluso, hasta certificados laborales donde conste las tareas que hemos realizado para la institución, a la fecha. En reuniones nos ha dicho que no somos parte de Confiar, nos ha dicho que nos van a investigar por parte de la firma encargada de investigar cómo se tramitaron las elecciones en la Asamblea (como realmente pasó, nos citaron uno a uno de los sindicalizados así todos no hubiesen tenido responsabilidad alguna en la asamblea, y nos sentimos amedrantados porque el investigador tenía un interés particular de averiguar y cuestionar la validez del sindicato).

Con todo esto, ¿dónde está nuestro derecho a la defensa? Es de anotar que la nueva Junta organizó una reunión para el conocimiento mutuo con los Empleados, a la cual faltaron la mayoría de sus integrantes principales, hecho que nosotros interpretamos como displicencia y menosprecio, y más aún, teníamos entendido que sería dentro de la reunión ordinaria de la junta, pero esta fue finalmente informal y por fuera de reunión oficial, la cual no queda en acta alguna de la entidad. ¿Ustedes en nuestro lugar cómo lo observarían?

  1. Les recordamos que desde el momento mismo en que dimos a conocer nuestra afiliación sindical, conocimos como la Administración en cabeza de algunos empleados de la alta dirección, hizo todo lo posible para que la dirección nacional de la UNEB rechazara las afiliaciones de los trabajadores de la Fundación – con un lobby y manejo soterrado-, algo absolutamente irrespetuoso con el mismo movimiento sindical a quienes han afirmado incluso que los hemos utilizado, como si sindicalizarnos fuera un acto de mala fe ¿Dónde está la presunción de inocencia en estos comentarios?; así mismo, conocimos que adujeron algunos directivos salientes y algunos empleados, que nuestra sindicalización se daba por razones personales y por ser malos trabajadores, ambos comentarios mal intencionados y fantasiosos, máxime cuando hasta el 2016 contra viento y marea logramos demostrar nuestros resultados de trabajo y capacidad de gestión, lo cual es también demostrable con hechos y datos, y donde en el caso de la Fundación Confiar, no ha mediado proceso alguno de evaluación de desempeño para realizar tal afirmación. E incluso, una de nuestras principales reivindicaciones hoy es que nos devuelvan nuestras funciones laborales con las respectivas autonomías y garantías para desarrollarlas.

Se dijo también que la UNEB no podía afiliarnos porque la Fundación no era entidad financiera, desconociendo su estatuto donde se dice con claridad que todas las entidades vigiladas por la superintendencia de economía solidaria podrían serlo, y la Fundación CONFIAR en efecto lo es. Punto seguido, como el objetivo no se logró, y la UNEB nos aceptó, ustedes en las reuniones de estos últimos meses han iniciado el proceso administrativo para que la Fundación no sea vigilada por la SuperSolidaria, poniendo en entredicho la legalidad de nuestra afiliación a la UNEB ¿Esas son las garantías sindicales y el reconocimiento sindical que ustedes nos ofrecen en los hechos? ¿Cuéntenos si en efecto estamos faltando a la verdad?

  1. Les recordamos que desde el momento de la afiliación nuestra a la UNEB, nos enteramos por parte de nuestros compañeros en las oficinas de CONFIAR, de reuniones orientadas por los directores de zona a desestimular la afiliación, tenemos al menos 3 cartas de (re)denuncia en nuestro poder donde los compañeros consideran que se vieron presionados por razones relativas al sindicato. ¿Son estas en realidad las garantías sindicales que dicen generar?

Ustedes conocen que hemos denunciado como salían las comunicaciones oficiales reconociendo nuestro derecho de asociación y en la práctica real se hizo uso de la presión para desestimular la afiliación, comunicados publicados ambos en nuestra página web. Tirar la piedra y esconder la mano, es una clásica maniobra de manipulación por parte de quienes concentran el poder en Confiar: mandan a otros, pero no firman nada ni asumen responsabilidades legales y públicas.

Estos hechos dicen que desde el 19 de Abril, fecha en que hicimos pública nuestra sindicalización, no se ha querido reconocer en la práctica real, materializándose en las garantías concretas que deben acompañar el derecho humano de libertad de asociación. Incluso sabemos que la dirección remitió un derecho de petición al ministerio de trabajo donde se atreve a afirmar que el derecho de asociación no es absoluto, una comunicación solicitando que el ministerio del trabajo se pronunciara en contra de la legalidad de nuestra afiliación sindical a la UNEB. ¿esos son los reconocimientos y garantías sindicales de las cuales ustedes están hablando? ¿Garantías sindicales de dientes para afuera, para el público, para el escrito, garantías sólo de papel?

  1. Al iniciar su período como nuevos Directivos emitieron un respaldo absoluto al director de la Fundación, que fue remitida a los delegados y directivos, -a los trabajadores nos quedó muy clarito el mensaje-  así como el respaldo a los planes de trabajo con que venía la Junta anterior lo cual hemos acatado al pie de la letra, por lo que son también responsables del estado actual de esta situación.

Les  invitamos también a hacer memoria y recordar que: El directivo Luis Norberto Ríos, hasta el mes de abril de este año fue parte de la Junta Directiva de la Fundación CONFIAR; también el Gerente Corporativo quien es y ha sido  integrante vitalicio de la Junta de la Fundación, en la confusión de roles que maneja tanto él como los Organismos Sociales a su respecto; y el señor Omar Urán ha hecho parte de la misma hace varios períodos. Es de anotar que desde el mes de mayo de 2017 la Junta electa, tomó posesión. Para el caso del señor Luis Fernando Flórez y Luis Norberto Ríos ya como miembro (por segunda vez) del Consejo de Administración, si bien no fueron posicionados por la Superfinanciera antes de junio del presente año, sí asistieron a las reuniones de Consejo de Administración desde el mes de mayo ¿eso es faltar a la verdad?

  1. Frente a los hechos cumplidos, conocemos varios: ¿En qué fecha la junta directiva de la Fundación decidió, con constancia en acta, que el Bazar de la Confianza no fuera operado y dirigido por la Fundación CONFIAR? Si no es tercerización, ¿Por qué la corporación Otraparte se presentó en las reuniones y en documentos publicados en internet como responsables de la dirección del Bazar de la Confianza (la web del Bazar dice: dirección y operación logística, Corporación Otraparte)? Y ¿por qué luego de 17 años el coordinador del área de cultura y territorio, no siguió haciendo parte del equipo de dirección general del bazar? ¿Por qué el equipo de trabajo ya no tuvo mayores responsabilidades frente a la coordinación del bazar y sí se le entregaron estas a la Corporación Otraparte? Dejando al equipo de trabajo sólo en coordinaciones puntuales de un stand y una parte del espacio de educación, que estaba subsumido dentro de la Unidad de Beneficios al asociado -UBA-. Pero en lo general y lo estratégico el equipo ni siquiera fue tenido en cuenta para una socialización general del Bazar, tal cual se ha realizado durante años, menos en este.

Luego de la sindicalización, casualmente el Gerente Corporativo orientó verbalmente, como de costumbre, ya que hace parte de su modus operandi no dejar rastro escrito y que otros asuman las responsabilidades de sus decisiones, que Joaquín Suárez y Paula Isabel Gómez no hicieran parte del Comité Organizador, no recogieron su experiencia de más de 10 años al frente del bazar, los dejaron en un nivel menos que operativo y de ello hay pruebas. El Gerente Corporativo anunció, sin haber sido aprobado previamente por la Junta Directiva ni el Consejo de Administración que el Bazar tenía un costo muy superior y que no se trasladarían los recursos a la Fundación, cuando lo presupuestado era un menor valor, lo cual consta en actas.

Otro hecho cumplido, no mencionado en el comunicado, pero igualmente delicado es el proceso decisorio en materia del cambio de logo e imagen de CONFIAR y su Fundación: La decisión por la vía de los hechos la tomó el Gerente Corporativo, la anunció al Consejo y posteriormente la hizo legalizar por dicho Organismo. Sería maravilloso conocer la consulta realizada a los delegados para tomar dicha decisión o por lo menos haber tenido la delicadeza de informarles previamente antes de dar por hecho de manera unilateral que ese era el nuevo logo. La nueva imagen fue anunciada y lanzada en el Bazar de la Confianza: Ya todo estaba consumado. Entonces les preguntamos ¿Quién desconoce a quién en el ordenamiento jerárquico y la toma de decisiones?

  1. Frente al caso de Olga Lucía Cano, les recordamos que nosotros nos sindicalizamos el 19 de abril de 2017, ella presentó su renuncia a finales del mismo mes de abril, ¿ustedes piensan que durante los 7 días hábiles posteriores a nuestra sindicalización, donde nos dedicamos a defendernos de los ataques de la Administración, tuvimos la capacidad de ensañarnos contra una persona para que en 7 días hábiles se sintiera tan afectada que decidiera renunciar a 10 años de antigüedad? ¿La señora Olga Cano manifestó por escrito su queja ante las instancias laborales? En la carta de renuncia lo que hizo fue desdibujar públicamente el nombre de Lina María Mejía ante instancias diferentes a Gestión Humana o el Director de la Fundación. Lo que observamos es que el Gerente Corporativo y el director de la Fundación, desde antes de nuestra sindicalización estaban diseñando el traslado del programa de becas a CONFIAR financiera, acto que se notificó a través de una circular en el mes de junio a las Agencias por parte de Adriana Quiroz, donde en efecto notificó que la señora Olga Cano seguía con el mismo cargo y funciones (de hecho al estar desvinculada siguió tramitando correos con algunos becados, de lo cual hay pruebas), pero operando desde la unidad comercial denominada beneficios al asociado, y a fines el mes de julio el Gerente General Leandro Ceballos, envía una notificación hablando del traslado: Se prestó para legalizar finalmente una decisión inconsulta con los responsables de este tipo de decisiones, como el consejo de administración o la junta de la Fundación, o ¿en qué acta del mes de Abril o Mayo consta la toma de esta decisión por parte de algún organismo competente? Hecho cumplido, desde luego. También nos preguntamos dónde está el acta de la Junta Directiva, que hace las veces de comité de educación de Confiar Financiera, la aprobación del traslado no sólo de la administración de los fondos, sino de la gestión educativa con los becados a la cooperativa financiera, si la acción educativa es el centro de la Fundación. ¿Por qué le quitaron a la Fundación, la potestad de realizar con los jóvenes becados de los diferentes territorios, los procesos educativos que llevan al fortalecimiento de la masa activa y crítica de la Cooperativa? Si eso no se debe a una reestructuración, ¿entonces a qué se debe? Es de aclarar que realmente los fondos de educación se administran desde las Fiducias en Confecoop Antioquia y el Icetex, desde su creación en el año 2004.

Otro ejemplo de hecho cumplido es el manejo que tanto Fundación como CONFIAR le ha dado a la gestión de la Estrategia de Participación y Gobernabilidad: ¿Cuándo la junta directiva de la Fundación Confiar y el Consejo de administración renunciaron a que la Política Estratégica de Participación y Gobernabilidad fuera desarrollada por la Fundación Confiar? ¿Cuándo la junta directiva y el consejo de administración de la Fundación Confiar decidieron que el plan de trabajo del programa de Educación y Participación fuera desarrollado por la mesa directiva del consejo de administración, es decir, incluido no sólo los procesos organizativos, sino los procesos educativos con este público? ¿La junta directiva de la Fundación Confiar renunció entonces a que la Fundación desarrollara uno de los ejes más importantes de su existencia como comité de educación de Confiar Cooperativa, que consiste en la formación de asociados en el desarrollo de la carrera asociativa directiva, incorporada y regulada ésta dentro del estatuto de la entidad? Nosotros por lo menos no conocemos de esta acta donde consta esta decisión.

El Gerente Corporativo después de una reunión de la Mesa Directiva del consejo realizada en el mes de abril, orientó que la estrategia de participación y gobernabilidad no siguiera siendo gestionada con los Delegados desde la Fundación sino desde el Área de Comunicaciones. Desde lo que conocemos, la orientación había sido distinta: Cualificar la comunicación con los delegados, hacerla menos densa y en días y horarios más oportunos. De lo uno a lo otro hay un trecho gigante.

Según el convenio establecido entre CONFIAR y la Fundación, desde esta última se gestiona el plan de trabajo con Delegados y con Asociados en carrera asociativa y directiva. Hasta el mes de Abril, la Fundación se encargaba de orientar las comunicaciones remitidas a los delegados con soporte directo del área de comunicaciones bajo responsabilidad de Paula Isabel Gómez, quien casualmente luego de haberse sindicalizado, le fue retirada dicha responsabilidad y entregada a Malka Bejarano, quien en medio del proceso de hacer publica nuestra sindicalización, se caracterizó por animar comunicados de rechazo al sindicato. ¿Eso es acaso generar garantías  sindicales, si quienes se han sindicalizado uno a uno, han sufrido bajas demostrables en sus funciones laborales o es de facto persecución sindical? Pues en este caso no medió un debido proceso, ni evaluación de desempeño ni nada parecido.

Sólo hasta el 22 de agosto se recibe comunicación escrita por parte del director de la Fundación CONFIAR, Alejandro López Carmona, que el programa de Participación y Gobernabilidad pasa a manos de la mesa directiva del Consejo de Administración y del área de Comunicaciones de Confiar Financiera; ratificando una orientación que se venía ejecutando hacía meses, donde el director prohibía la emisión de cualquier comunicación o convocatoria a los Delegados, puesto que esta debía ser orientada exclusivamente por él. De esta manera tanto el director de Fundación como el Gerente Corporativo han desconocido la participación y los niveles de responsabilidad no sólo de los organismos sociales de dirección y control, sino el trato justo y digno al que tienen derecho los trabajadores cuyas responsabilidades de  coordinación de esta estrategia, fue aprobada por el Consejo desde hace años: tanto la Secretaria General como la Coordinadora de Educación. En conclusión: Donde manda capitán no manda marinero; con la indelicadeza que todo esto se ha realizado sin mediación del derecho de defensa y el debido proceso. Estas decisiones en las que no tenemos injerencia los trabajadores ¿Quién las toma? Desde nuestro punto de vista deben ser los organismos sociales por el nivel de responsabilidad estratégica. Sin embargo ¿Las tomaron los organismos sociales? ¿Si esto no es un proceso de reestructuración, qué es? ¿Si esto no tiene visos de persecución laboral y sindical, cuéntennos a qué se debe ese nivel de segregación y señalamiento, al que los trabajadores sindicalizados, especialmente los de la Fundación han estado expuestos?

  1. En materia del reglamento interno de trabajo, y del reconocimiento a la jerarquía de dirección, les recordamos dos cosas: Uno, en la propuesta presentada por el director Alejandro López, aparece que el orden jerárquico es él y los coordinadores de área, desconociendo que el estatuto describe claramente: Asamblea, Junta Directiva, Director Ejecutivo, Revisor Fiscal. Ahora bien, justo fuimos los trabajadores quienes objetamos ese artículo porque creemos en la importancia de los organismos de dirección y control, adujimos justamente al estatuto para la defensa de las atribuciones del gobierno cooperativo, que vía reglamento interno de trabajo quedarían cesantes para la orientación estratégica de los planes de trabajo de los diferentes cargos de la Fundación. Les preguntamos entonces ¿Quién desconoce a quién? Cuándo ustedes en la comunicación nos dicen “desconocen la estructura de gobierno cooperativo y los conductos regulares seguidos para la toma de decisiones tanto de Confiar financiera como de Fundación Confiar”, desde nuestro punto de vista, todo el tiempo hemos defendido la autoridad que sobre los organismos de dirección y control social, descansa, una sana relación con la democracia. Recuerden que ustedes se deben a los Asociados, a los delegados como cuerpo colegiado que componen la Asamblea que los eligió, no a líderes particulares o a empleados de la alta dirección.
  1. En materia del reglamento interno de trabajo, lo consideramos como un impulso a atacar el equipo de trabajo en sus derechos, afectando el principio de favorabilidad, entre otros muchos, la pregunta es ¿Por qué se esperaron 20 años para realizar un reglamento interno independiente? ¿Por qué ese reglamento es más punitivo que el reglamento vigente aplicado también a CONFIAR Financiera? ¿Por qué no es mínimamente, por delicadeza con nosotros, una copia literal del mismo vigente? ¿De qué garantías nos están hablando para el ejercicio de nuestras funciones laborales, cuando expresamente el reglamento prohíbe opinar sobre política o religión, entre otros asuntos? De nuevo invitamos a todos y todas a leer tanto los reglamentos como nuestras respectivas objeciones, para que juzguen por sí mismos y saquen sus propias conclusiones. Pero sobretodo ¿Por qué el director de la Fundación nos manda el reglamento casi como un hecho, sin haber sido siquiera aprobado por la junta directiva de la Fundación y nos invita a presentar las objeciones a través de correo escrito, directamente en el ministerio del trabajo? De nuevo ¿quién desconoce a quien en la estructura decisoria de la entidad? ¿quiénes son los que desean que este conflicto llegue a instancias jurídicas?
  1. Una vez más, rechazamos cómo ustedes en la comunicación y como la alta dirección administrativa, nos acusan de causar riesgo reputacional, ahora también para la Fundación. Desde nuestro punto de vista, y nuestra propia política de manejo al respecto, las comunicaciones deben ser abiertas, públicas y transparentes, un principio de las democracias más avanzadas del mundo, que además de ser un derecho humano, han sido el único mecanismo eficaz que ustedes escuchan, incluso en el camino nos hemos dado cuenta que las comunicaciones de CONFIAR son tan herméticas que inhiben el debate abierto y la participación, por lo que algunos Asociados nos han solicitado publicar sus opiniones. Caso que no pasa en los medios de la Cooperativa, donde las opiniones críticas son tan controladas, que son vetadas. ¿No es más bien el síntoma de que la estrategia de comunicación de Confiar en su conjunto debe ser revisada en clave de democracia y participación abierta? Así mismo, los invitamos a preguntarse, finalmente el que nada debe nada teme, ¿no será más bien los actos incoherentes con las palabras, los que ponen en continuo riesgo reputacional a la Cooperativa y, según eso, a su Fundación? Hay que dejar claro que de manera particular quien ha puesto en riesgo reputacional a CONFIAR y la Fundación, son los responsables de la alta dirección administrativa (El gerente corporativo con los hechos cumplidos (primero hace, orienta y luego legaliza en las instancias administrativas y sociales), la confusión de roles y la concentración de poder que tiene; después, como de costumbre, en ese modus operandi, se buscan chivos expiatorios en quienes nos atrevemos a medio nombrar lo que acá sucede. En Confiar está pasando lo mismo que en el país: Los culpables son los que denuncian.
  1. Frente al Paraíso y su transformación en reserva natural, primero, hemos dicho hasta el cansancio que no nos hemos opuesto a la decisión, nosotros no tenemos facultades para hacerlo, los trabajadores no tomamos decisiones de ese tipo, son los organismos de dirección y control, sin embargo, no hemos renunciado a hacer preguntas, o acaso ¿ustedes consideran que hacer preguntas frente al proceso para poderlo operativizar, es desacatar sus decisiones? ¿Han verificado históricamente cómo es la transmisión de orientaciones de la Junta Directiva que el Director de la Fundación nos ha dado? ¿Ha sido oportuno, pertinente y claro? ¿Estamos nosotros en posición de desacatar esa decisión? ¿Recomendarles con tiempo a ustedes que le consulten a los Delegados y Asociados es desacatar sus decisiones o desconocerlos? ¿Advertirles en repetidas ocasiones de las implicaciones de tomar estas decisiones sin consultar las instancias superiores como asociados y delegados es desacatarles? ¿Consideran como desacato informarle en el día a día a los Asociados del cambio, no realizar reservas, no atender en las instalaciones, como lo hemos venido haciendo? Asunto que se ha realizado al pie de la letra pese a los vaivenes y la incapacidad de informar de forma clara y veraz por parte de CONFIAR a los Asociados.
  1. En lo que a nosotros concierne, durante años hemos aportado a la construcción de una cooperativa de carácter solidario, hemos contribuido al fortalecimiento de un proyecto social, cultural, político y económico, no a una marca, como últimamente se presenta a la Cooperativa. Por lo que les invitamos a preguntarse, si somos nosotros, quienes reivindicamos el origen obrero de CONFIAR, los que no estamos haciendo buen uso de la figura sindical como nos lo insinúan en la comunicación, o si son otros que con los años se han vuelto conversos de clase y de su historia, quienes están afectando con sus actos, la construcción solidaria y participativa de esta Cooperativa, que se ha tejido a miles de manos, y no se debe a una figura personal o a un líder en particular como lo es el que se está autodenominando con los recursos de publicidad de la Cooperativa “líder cooperativo”. ¿El presupuesto es para posicionar la nueva imagen de CONFIAR o es para el relanzamiento de quién ve menguada su imagen pública por sus incoherencias entre el decir y el hacer?
  1. Les informamos que nos hemos sentido afectados en nuestra dignidad, como dice la ley que están citando en la comunicación, cuando ni gestión humana, ni la dirección, nos emiten por escrito los ajustes y cambios realizados a las funciones, cuando se nos niega en los certificados laborales la descripción de las funciones que hemos desempeñado durante estos años. E incluso cuando nos mienten frente a la socialización del estudio realizado por Gestión Humana en materia de cargos, perfiles y nivelación salarial.
  1. Finalmente les preguntamos ¿Por qué en una comunicación tan oficial y aparentemente tan colegiada, no aparece la firma de ninguno de los miembros de la Junta Directiva de la Fundación?

Atentamente,

Comité de empresa UNEB-CONFIAR

ConRaiz

Con Copia:

Consejo de Administración

Junta de Vigilancia

Revisoría Fiscal

 Carta de parte de la Junta Directiva de la Fundacion.pdf

Respuesta a Carta de Junta Directiva 19 de Octubre de 2017.pdf

 

[1] Anexamos carta remitida sobre esta reunión al presidente del Consejo de Administración.