Trabajar en Confiar = Incoherencia con el Bienvivir

Viernes, 09 de Julio de 2021

Trabajar en Confiar = Incoherencia con el Bienvivir

La injusticia, en cualquier parte, es una amenaza a la justicia en todas partes.” 

Martin Luther King.

 

Durante el 2020 y lo que va corrido del 2021, bajo este panorama de pandemia, son varios los despidos sin justa causa realizados por Confiar, situaciones que en su mayoría no le dicen a las personas trabajadoras los motivos por los cuales están siendo despedidos, se “libran” de dar explicaciones sustentando que serán indemnizados(as); rubro que a propósito afecta los excedentes de la cooperativa y que no tendría lugar, si Confiar sencillamente realizara el debido proceso en cada caso y los despidos se dieran por justa causa.

De igual forma aplican las renuncias motivadas, también son varios los retiros de trabajadoras y trabajadores que ven disminuidos sus beneficios, como es el caso de las primas extralegales o incluso, saber que la escala salarial y el porcentaje del incremento anual es más alto en otras organizaciones; pero también renuncian porque necesitan mejorar en otros aspectos, por ejemplo porque puedan tener recorridos más cortos entre su lugar de trabajo y su casa, porque cuenten con la posibilidad y el tiempo para estudiar, porque existe un proceso claro para participar y ascender, porque no son víctimas de acoso sicológico, ni laboral.

Como dice Delmaris Molina en un trino publicado recientemente: “Hemos llegado al punto donde la gente no renuncia porque no quiera trabajar, renuncia buscando paz mental y eso es distinto. El sistema laboral arrasa con la salud mental y emocional de cualquier trabajador(a)”.

Un panorama muy desolador para todas las personas trabajadoras de la plataforma solidaria de Confiar, que vivimos con la constante intriga de saber en qué momento por desgaste, por presión o por decisión de la administración, tendremos una vinculación laboral con la Cooperativa.

En Confiar como en el paro nos quieren mejor callados, tal parece que manifestar nuestras angustias o reclamar nuestros derechos, ya es motivo de despido injustificado, como es el caso de nuestra compañera Jennifer Herrera Asesora de la Agencia San Cristóbal, quien por solicitar la reubicación siguiendo los debidos procesos y buscando las diferentes opciones para mejorar su calidad de vida, por reclamar el bienvivir que tanto promulga la cooperativa, no le dieron otra opción ni encontraron otra solución en respuesta a su solicitud, la única alternativa de Confiar fue entregarle la carta de terminación de su contrato de trabajo.

El recorrido que tenía que hacer diariamente Jennifer entre San Cristóbal y Copacabana era realmente largo, llegaba a su casa muy tarde para compartir con su familia y descansar, y eso sin contar lo que le exigía económicamente en transportes; al parecer los y las trabajadoras debe callar, aguantar y seguir aún si sus condiciones laborales sean desfavorables, se someten para conservar su trabajo, porque ya no es suficiente tener compromiso, dedicación y buenos resultados.

La compañera presentó su solicitud aplicando el conducto regular, primero con directora de la Agencia a través de correo electrónico y quien le orientó que debía presentarla con Emperatriz Marín Orozco directora de Zona del Área Metropolitana, ella le respondió que no era posible. Sin embargo, Jennifer insistió presentado la solicitud al Área de Gestión Humana y cuya respuesta fue que esta decisión estaba a cargo de la directora Zonal, con quien dice les “devolvió la pelota”. Finalmente, la respuesta que recibió fue la carta de despido firmada por la directora de Gestión Humana la señora Cristina Londoño.

En estos casos vale la pena preguntar ¿cuál es el papel del Área de Gestión Humana?, ¿no se supone que debe de velar por el bienestar de los trabajadores y trabajadoras de Confiar?, o ¿cuáles son los criterios para despedir a los y las trabajadoras?. Estas decisiones parecieran ser tomadas como si alguien sencillamente diera la orden y los demás la terminaran obedeciendo.

Situaciones como esta tampoco cuentan con intervención por parte de Comité Consultivo Laboral, ni por parte del Consejo de Administración, organismo que cuenta con personas con alta formación política, social y además defensora de derecho humanos. ¿Dónde está su gestión ante tantos atropellos?

Y en este orden de ideas también nos preguntamos ¿si no hay recursos para pagar los derechos que ya se han venido adquiriendo a lo largo de tantos años como es el caso de las primas extralegales, aguinaldos, quinquenios, mejor incremento salarial, entre otros, pero si tienen para indemnizar al personal y generar gastos de capacitación de nuevas personas vinculadas? Gran contradicción.

Desde el Sindicato somos la voz que denuncia estos atropellos, porque no volverán a tener la comodidad de nuestro silencio, no volverán a manipular nuestros derechos.

No te quedes solo… afíliate.

Logo uneb