Una invitación a la coherencia

Viernes, 21 de Mayo de 2021

Una invitación a la coherencia

“El arte del descanso es una parte del arte de trabajar, siendo el descanso el mayor goce después del trabajo”. John Steinbeck.

Mientras la Administración se jacta virtualmente con sus expresiones de solidaridad ante el cúmulo de denuncias que hacen los y las trabajadoras, estudiantes, jóvenes, indígenas, profesionales de diferentes zonas del territorio nacional, e inician sus escritos con: “No podemos ser ajenos a la situación de nuestro país…”; “…pero los reclamos no encuentran respuesta…”; “convocamos hoy a las personas Asociadas, Ahorradoras, Directivas y Empleadas, a las organizaciones sociales, de economía solidaria y cooperativa, a las instituciones y entidades gubernamentales y a toda la ciudadanía a unirse en una sola voz que respalde la defensa de los derechos humanos y apoye los ideales de una generación que se moviliza por todo un país…”; ó “…recordemos que somos cooperativistas, hijos de las Hilanderas de Fenwick y de los Pioneros de Rochadle, aquellos tejedores que en 1844, mientras resistían en una huelga, dieron luz a este bello movimiento que enaltece como principio básico la construcción colectiva….”.

Sí, es pura retórica porque son ajenos a lo que pasa al interior de la plataforma solidaria con los trabajadores y trabajadoras: Existe una organización sindical afiliada a la UNEB, en la que son activas muchas mujeres y que es un espacio de participación de las personas trabajadoras, hecho real y contundente que no cuenta en sus estadísticas.

Lo paradójico es que para los y las trabajadoras así no estén sindicalizados: SI CONTAMOS, y muestra de ello son las voces que llegan constantemente al sindicato, muchas de ellas expresiones de inconformidad y preocupación. La denuncia de acciones que se han vuelto costumbre al interior de las agencias, como es el tema del horario, especialmente la hora de salida después de terminada la jornada laboral, tanto en los días corrientes, en los de cierre comercial, como en las arduas jornadas del paro nacional, en los que se debería propender por la seguridad del personal; por el contrario las decisiones de Directores y Directoras de agencia imponen y buscan la manera de salir cada vez más tarde de las instalaciones de la Cooperativa. ¿Cuál será el motivo?, ¿acaso la Dirección General les exige laborar más tiempo del establecido para cumplir las famosas metas?, ¿acaso pesa la competencia entre las agencias para demostrar cuál es la mejor en volumen de negocios y demás variables e indicadores de rentabilidad?, ¿le siguen haciendo el juego a la sociedad del rendimiento que es insaciable?, ¿los y las jefes zonales presionarán tanto para que se cumplan los horarios como lo hacen con las metas?, ó ¿será que tal vez nadie los espera en casa?.

Llegan al sindicato diferentes expresiones de disgusto, desazón y tristeza que por temor a ser señalados o “fichados” no se atreven a reclamar directamente a la instancia respectiva, en este caso al Subdirector/a o al Director/a de agencia, sienten que exigir sus derechos lo tomarían como un abuso o falta de compromiso del trabajador/a, o simplemente temen que los pongan en la mira para un próximo despido. Lo paradójico es que el abuso se lo están haciendo a ellos al tomar decisiones sobre su tiempo libre, al no respetar e inventar cualquier excusa para que se queden tiempo extra (no remunerado ni compensado). Parece que se les olvida que hay una vida familiar, social y hasta académica por fuera de Confiar, porque la construcción de “otro mundo mejor y posible” se complementa con el afuera de la Cooperativa.

En plena pandemia y con los contagios disparados, en las horas pico el desplazamiento es aún más riesgoso para un posible contagio y de paso contagiar a nuestras familias. Los monumentales trancones retrasan la llegada a casa y el tiempo con la familia o el descanso se reduce sustancialmente, situación que se ve aún más afectada con aquellos trabajadores y trabajadoras que viven al polo opuesto de su lugar de trabajo, con trayectos de más de 2 horas, una realidad que la administración debería evaluar y considerar.

A parecer cada director o directora crea sus propias políticas con respecto al horario, sin pensar en el bienestar de su equipo de trabajo, se les olvida ser líderes y se vuelven jefes oportunistas, programando actividades, arqueos sorpresivos, informes, gestiones o generando excusas para retrasar la salida, abusando de su poder porque en ocasiones depende de su estado de ánimo, del clima o de los compromisos que tienen para autorizar la hora de salida, que debería cumplirse con la misma rigurosidad que exige el horario de ingreso. Son tan severos con los horarios de ingreso, que hay quienes exigen estar media hora o 20 minutos antes de dar la apertura en las oficinas, norma que aplica solo para el equipo de trabajo, pues algunos directores y directoras se dan el lujo de llegar más tarde, incluso después de la apertura de la agencia, es decir, no son ejemplo porque no ingresan con su grupo de trabajo. Las exigencias cambian con respecto a la hora de salida o con los tiempos de descanso como la hora del almuerzo y las pausas laborales, y ni que hablar de los sábados que obligan a los trabajadores y trabajadoras a salir después de la 1:00pm, conociendo claramente que el reglamento interno estipula que no hay trabajo interno. Es comprensible que se presenten eventualidades y en ocasiones por temas de atención al público, se debe dar un poco más, pero no puede ser reiterativo, ni puede volverse cotidiano y parte del paisaje.

Estas situaciones se visibilizan con mayor frecuencia en agencias como Bello, Itagüí, El Poblado, Belén, San Javier, Villa de Guadalupe, Guayabal, Castilla, San Cristóbal, El Santuario, La Ceja, El Carmen.

Es importante que los directores y directoras de oficina, subdirectores/as, supernumerarios y zonales reflexionen y cumplan a cabalidad con el horario laboral establecido como política interna, no es sano y no da cuenta del bien vivir y de un clima saludable del que tanto se habla al interior de la Cooperativa. 

¡Por unas mejores prácticas laborales y cooperativas, para que sea coherente el discurso de la construcción colectiva!

No estás solo, sindicato UNEB – CONFIAR 

es la voz de aquellos que temen expresarse.